miércoles, 27 de febrero de 2008

Para Adrián Esteban Prieto Estrada

28 de enero 2008 7:53pm

“Tu Silencio Fue la mas triste conversación que haya tenido”…
Que palabras tan sabias y reales… una cruel verdad, no lo había pensado, pero tiene razón… jamás había tenido una conversación tan triste como la que tuve el 30 de enero frente a tu cuerpo inmóvil, frente a mucha gente, sin poder disfrutar de unas ultimas palabras de tu boca, tratando de suponer que hubieses dicho al escucharme hablar, viéndote ahí como dormido una vez mas, tan angelical como nunca y saber que seria la ultima vez que podría ver tu rostro… era muy difícil decirte tantas cosas en tampoco tiempo y en esas condiciones, pero creo que ahora dije muchas cosas mas de las que había pensado decirte alguna vez. Me arrepiento tanto… ¿por que tenia que pasar esto para darme cuenta de todo?… deje de decir muchas cosas importantes, que si tal vez las hubiese dicho a tiempo las cosas se habrían escrito de otra forma. Que impotencia tan grande estar ahí frente a ti sin poder hacer nada… sabiendo que es imposible hacer algo, intentando hacerte vivir de nuevo, tratando de darte mi vida a cambio de tu regreso…

Ahora dime Adrián… ¿cuando imaginaste que te amaría y extrañaría tanto alguna vez como lo hago ahora?! Ojala pudiera saber si alguna vez sentiste lo mismo que yo cuando aun estabas aquí, sin encontrarle una explicación lógica, de esas que siempre buscamos para todo y de las que la verdad no nos deberíamos preguntar nunca… Simplemente por el hecho de saber que algo bueno puede suceder a cambio deberíamos decir lo que sentimos, la recompensa que puede haber al arriesgarse debería ser razón suficiente como para atreverte a cambiar la desesperación y la intriga que vivimos día a día por no decir las cosas… pero siempre nos mata el miedo al rechazo y saber que hay una posibilidad de no recibir esa recompensa… por culpa de este malévolo miedo te perdí sin decirte lo que eras para mi y la única manera de desahogar lo que siento es escribiendo líneas como estas, las cuales ya no me importa mostrar al mundo, porque ya aprendí a no tenerle miedo a lo que siento!!... Estas líneas llenas de impotencia, rabia, tristeza, melancolía y tal vez hasta decepción de mi misma por no haber entendido todo esto a tiempo!...

Ya ha pasado tanto tiempo, hace ya dos años que no estas con nosotros, es tan poco y a la vez tanto tiempo!!!... es increíble como puede cambiar tu vida con un suceso de tan solo instantes, muchas veces me he preguntado que fuera de mi vida, si aun siguieras aquí con nosotros. Muchas cosas no hubiesen cambiado y tal vez todo seguiría igual… Jamás hubiese llegado a donde estoy hoy si nunca hubiese pasado y la verdad es muy duro reconocerlo, marcaste nuestras vida, a muchos nos dio un radical giro de 180 grados en los que cambiamos de rumbos, trazamos nuevas metas y nos dimos cuenta de lo importante de las cosas. Si jamás te hubieses ido…. Creo que simplemente nunca me hubiese dado cuenta de lo mucho que significabas para mi, jamás tendría los amigos que tengo hoy, jamás hubiese seguido mi instinto sobre las cosas que me gustan, no seria tan importante para mi el estar siempre junto a mi familia y a los que quiero como lo es hoy, y creo que tampoco pensaría las cosas que pienso hoy respecto a la forma de ser de muchos… y tal vez simplemente hubiese desperdiciado los momentos junto a mis amigos y familia como lo hice durante tantos años.

Pero gracias a ti aprendí que hay que decirle a las personas cuan importante son para nosotros… que hay que aprovechar el tiempo que tienes con alguien porque nunca sabes cual será el ultimo momento con esta persona… Si nos provoca abrazar a alguien ¡Hay que hacerlo!!! Si un día no aguantamos las ganas de decir un te amo ¡Debemos simplemente decirlo!… He aprendido a llorar por primera vez ante la gente, sin el miedo al que dirán y a lo que piensen… a demostrar lo que me duele y lo que me alegra, lo que me hace reír y lo que me lastima profundamente, a hacerle ver al mundo siempre lo que siento. Me enseñaste que la vida es alegría… que hay que llenar nuestros recuerdos de sonrisas que jamás olvidaremos, que una sonrisa vale mucho más que mil palabras, a ver el lado gracioso de las cosas, a simplemente buscar el chiste de la vida.
Me enseñaste a tener precaución… sabiendo que en tan solos instantes podemos perder algo que jamás podremos recuperar. Me enseñaste a luchar por mis sueños, que jamás son imposibles y que todo lo que me proponga lo puedo alcanzar con un poquito de esfuerzo y teniendo tan solo un poco de paciencia. Que jamás son demasiados amigos…que en nuestro corazón entra mucho más de lo que creemos y que allí podré darles abrigo a todos los que lo necesiten. Que las diferencias no son tan marcadas como las creemos y que aun siendo distintos ¡Somos iguales!!!... Jamás le agradeceré tanto a alguien haberme hecho abrir los ojos hacia una realidad distinta a la que creí mía.

Mi niño… justo hoy cuando no estas es que tengo la necesidad de correr hacia tus brazos y abrazarte tan fuerte para nunca mas dejarte ir… es tan difícil recordar tantos momentos en que perdí la oportunidad de hacerlo y saber que hoy ya es imposible…pero en medio de toda esta ausencia! Se que has estado aquí siempre… cada día guiando mis pasos, dándome tu mano al caminar y levantándome en cada caída… aunque ya no estés aquí, nunca estuviste tan presente en mi como hoy!!...

No hay comentarios: